Diez frases de Oscar Wilde para reflexionar sobre la vida

Oscar Wilde y su vida:

Nació el 16 de octubre de 1854 en el número 21 de la calle Westland Row, Dublín, Irlanda, en el seno de una familia protestante irlandesa. Fue el segundo de los tres hijos que tuvieron el médico Sir Williams Robert Wills Wilde y su esposa Jane Francesca Elgee. Ella era una escritora de éxito y una nacionalista de la causa irlandesa, conocida con el sobrenombre de Speranza. Su padre era un destacado cirujano en las especialidades de nariz y oído, además de un renombrado filántropo (dirigía un dispensario en Dublín destinado a la atención de los indigentes). Además, escribió libros sobre arqueología y folclore.

Oscar Wilde Biografía

by Francisco Javier Olea – Pinterest

En junio de 1855, su familia se trasladó a Merrion Square, una zona residencial de moda. Allí nació la hermana de Wilde, Isola, en 1856. Su madre era la anfitriona de un salón literario que se celebraba los sábados por la tarde con invitados como Sheridan le Fanu, Samuel Lever, George Petrie, Isaac Butt y Samuel Ferguson.

Mi selección de frases de Oscar Wilde para reflexionar

Vida:

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.

Escucha:

No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.

Experiencia:

La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores.

Capricho:

La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.

Alegría:

Hay que simpatizar siempre con la alegría de la vida. Cuanto menos se hable de las llagas de la vida, mejor.

Celos:

Las mujeres feas son celosas de sus maridos. Las bonitas no tiene tiempo, ¡están siempre tan ocupadas en estar celosas de los maridos de los demás…!

Economía:

Aconsejar economía a los pobres es a la vez grotesco e insultante. Es como aconsejar que coma menos al que se está muriendo de hambre.

Éxito:

En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados y los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles.

Educación:

La educación es algo admirable, sin embargo, es bueno recordar, que nada que valga la pena se puede enseñar.

Elegir:

Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.

¿Te gustaron? Compártelas

También te podría gustar...

Comenta